Un estruendo se oyó, fue tan solo el grito del adiós que se escuchó.
Una noche de gozo y de dolor, mientras uno sonreía el otro lloraba.
Llego como un mensaje y termino con intriga y dolor.
Las lágrimas salieron a navegar por las mejillas del rostro.
El amor se escapaba y solo pudo ver como se desvanecía con el viento
La noche se hacía larga, y la tristeza infinita.
Con la mente pensando en él/la, el insomnio no dudo en aparecer.
La flor había muerto hace un tiempo, y la esencia del otro no la revivió.
El amanecer llegó y con las pocas ganas de vivir el día continuó.
Solo esperaba un arreglo para luchar algo que se perdió.
Pensaron en volver, pero el destino lo impidió.
Un amor ya apagado y un querer apunto de derrumbarse.
Con la distancia en su contra, se intentó pero no se consiguió.
El miedo nació y las dudas de volver se fueron como aquella ave
que regresa a su nido luego volar y fracasar.
Un intento más llego tal vez hubiese obtenido éxito, sin embargo no se logró.
Una tarde luego de otro intento su fin era inevitable.
En sus ojos se veía odio, en su reflejo amor.
Una tarde de sorpresa lo intentó sabiendo que diría que no.
Esa fue la excusa, para tan solo verlo/la una vez más.
Uno encontró regazo en otros brazos, y su sonrisa floreció.
Mientras otro decidió morir cada día, viviendo su recuerdo hasta el fin.
Hoy en día Alguien de los dos esta contento por la felicidad del otro.
Pero no se sabe de la existencia de uno de los dos.
Att: Paúl
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